Taller de arqueología subacuática para el alumnado de los CEIP

Taller de arqueología subacuática para el alumnado de los CEIP

La atracción que ejerce el mar en niños y niñas, motivada por el halo de misterio que despierta, así como sus abundantes referencias hacia la aventura en los medios de comunicación, hacen que su predisposición hacia la arqueología subacuática sea inmejorable. Sin embargo, apenas existen en el campo de la educación formal del Patrimonio Cultural Subacuático referentes a nivel nacional.

El eje central del taller de arqueología subacuática, se desarrolla en una piscina, de dimensiones amplias (no menos de 25 m y una profundidad mínima de 2 m). El elemento central del taller es la creación de la simulación de una excavación arqueológica subacuática sobre el pecio fenicio del Bajo de la Campana.

Este pecio es uno de los yacimientos arqueológicos subacuáticos más excepcionales del Mediterráneo y sin embargo desconocido para la gran parte del público en general (Pinedo, 2013). Es uno de los pocos pecios fenicios que se conocen y donde el estudio de los extraordinarios materiales que transportaba nos ofrece una visión única de las transacciones comerciales y rutas de hace 2600 años. Es por tanto un inestimable yacimiento arqueológico para explicar la transición de la protohistoria a la historia antigua en la Península Ibérica.

La simulación del yacimiento arqueológico consta de un primer soporte de 4,30 m x 3,70 m que representa un fondo marino. Sobre esta plataforma, se coloca el cargamento del pecio fenicio, compuesto por más de 50 reproducciones extraíbles, todas ellas manipulables por el alumnado. Su realización ha conllevado una documentación previa exhaustiva, buscando con ello el máximo rigor. Se tomó la determinación de representar lo más fielmente posible las piezas arqueológicas, objetos con los que interactuaba el alumnado.

El objetivo es la observación directa y manipulación de las réplicas de piezas arqueológicas como recurso en la docencia, quedando demostrado como dicen múltiples estudios que es una de las estrategias didácticas, de mayor grado de aceptación, en el proceso de enseñanza-aprendizaje de las diferentes etapas educativas (Ferrer et alii, 2016; Santacana y Llonch, 2012).

Los talleres de arqueología subacuática son realmente útiles y de gran éxito entre los más pequeños, como hemos podido comprobar con anterioridad (Lajara, 2013). Nuestra experiencia personal en este tipo de talleres nos dice que son especialmente bien acogidos por los estudiantes de segundo y tercer ciclo de educación primaria y de primer ciclo de secundaria.

Niños y niñas realizan esta actividad con estusiasmo dado que supone desempeñar una actividad acuática, con medios materiales de los que la mayoría no habían contado y con el aliciente de estar desempeñando una labor “científica”. El trabajo de equipo les ha llevado a que valorasen las diferentes aptitudes de sus compañeros/as, por lo que se llega a un grado de complicidad que creemos muy positivo.

Entendemos que estos talleres didácticos suponen una experiencia muy activa para el alumnado, que ofrecen una alternativa a la enseñanza tradicional donde mantienen una actitud de situación pasiva. El medio acuático ofrece facilidades para trabajar en este sentido, ya que es un mundo de sensaciones diferentes (distorsiones ópticas, dificultad de movimiento y de comunicación, flotabilidad, etc…) a las que, jóvenes y también adultos deben enfrentarse para conseguir realizar las tareas.

Hemos observado que la superación de estas tareas o retos suponen un estímulo doble, por una parte el reto de bucear y de descubrir, por otra, el de manipular una réplica arqueológica de una gran calidad. O lo que es lo mismo, una experiencia didáctica para el alumnado basada en el trabajo que desarrollamos los arqueólogos subacuáticos (métodos, técnicas y análisis de los resultados), así como la interrogación directa sobre el objeto que están manipulando para poder establecer su funcionalidad, origen y cronología.

El alto grado de motivación por parte del alumnado está asegurado por su desarrollo en el medio acuático, ya que lo asocian a la diversión y al esparcimiento. Si a este componente, le unimos la curiosidad por descubrir, conseguimos despertar rápidamente el interés por una parte del patrimonio cultural que les era desconocido y fomentar en el futuro su protección. (Lajara, e.p)

Referencias bibliográficas
Lajara Martínez, J. e.p: ”El taller de arqueología subacuática, una iniciativa del MAG (Museo Arqueológico de Guardamar) para el alumnado de los CEIP de Guardamar del Segura”. Baluard. Institut d’Estudis Guardamarencs.

Arias, L., Casanova, E., Egea, A., García, A.B. y Morales, M.J. (2016): “Aprendiendo a tocar la historia. Las fuentes objetuales como recurso de aprendizaje en educación infantil y primaria”, VII Simposio de la Didáctica de las Ciencias Sociales en el ámbito Iberoamericano. Universidad Santiago de Compostela.

Lajara, J. (2013): Estrategias para la concienciación social y valorización del patrimonio arqueológico subacuático en la provincia de Alicante. Trabajo de investigación. Diploma de Estudios Avanzados en Antigüedad. Universidad de Alicante.

Pinedo Reyes, J. (2013): “Investigaciones arqueológicas subacuáticas en el Bajo de la Campana 2007-2011. San Javier (Murcia)”, I Congreso de Arqueología Naútica y Subacuática Española, Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Cartagena.

Santacana, J. y Llonch, N. (2012): Manual de didáctica del objeto en el museo. Asturias, Ediciones Trea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *